La Cueva de la Yedra. Una aproximación a un lugar enigmático.



 Hablamos de un lugar que últimamente ha sido noticia por su difusión en un conocido programa de misterio de Cuatro, pero que algunos ya teníamos la suerte de conocer mucho tiempo antes. Es la Cueva de la Yedra, un lugar “redescubierto” cuya función desconocida ha abierto debate entre expertos. Desde aquí haremos una pequeña aproximación al mismo y lanzaremos algunas hipótesis sobre su posible utilización.

 Este hallazgo ha motivado que técnicos de Patrimonio de la Junta hayan visitado la cueva para proceder a su catalogación y su posterior protección, como elemento a tener en cuenta dentro del patrimonio de la localidad, no en vano se trata de un espacio un tanto singular y respecto al cual se desconoce para qué fue creado.

Fuentes de Patrimonio explican que la cueva cuenta con una serie de columnas de corte neoclásico y que podrían datarse en el siglo XVIII. Sin embargo, en otra zona, haciendo una especie de círculo, se aprecian otras columnas cuya disposición indica que la cueva no se construyó como la mayoría de las que hay en muchos pueblos de la provincia, esto es, como almacén.

 «Todos son indicios. Parece un lugar de reunión y esta parte podría corresponder a cualquier época, pero no se sabe», indicaron estas fuentes, que avanzaron que el trabajo del servicio de Patrimonio del Gobierno regional se va a limitar a catalogar el inmueble para protegerlo, sin que exista un proyecto a corto plazo para un estudio más intenso. Eso sí, se deja abierta la puerta para que algún interesado pueda consultar el expediente y realizar una investigación más profunda.

 «Probablemente sea ésta la más desconocida y extraña construcción bajo tierra que haya en estos lares junto con la sinagoga de La Guardia, dado que nadie sabe lo que es ni para qué servía, y tampoco se conoce su fecha de construcción».

Se ubica en la Plaza de la Libertad, en un recinto privado, y «al parecer, pertenece a un conjunto de galerías que recorren el subsuelo del municipio. Es todo un misterio. Pudo ser utilizada para cualquier cosa, a lo mejor puede que fuese el punto de encuentro de alguna secta o logia, que tendría en este sitio el lugar de sus reuniones y ritos», indica Antonio Martín en su libro ‘Guía Mágica. La Mesa de Ocaña’.




 A. Martín invita al lector a dejar volar la imaginación refiriéndose al arquitecto Juan de Herrera, «heterodoxo reconocido y miembro de la logia de la Trasmiera cántabra» de quien se dice que pasó por Villarrubia. «Este personaje era muy amigo de este tipo de construcciones basadas en la matemática mágica. No estoy diciendo que esta cueva sea obra de Herrera, pero véase que construyó algunas en estas tierras».

 «Quisiera recordar, y no me canso de hacerlo, que varios miembros de la Congregación de la Nueva Restauración eran de Villarrubia, toda una sociedad en sí misma. ¿Por qué no tendrían en este lugar algún punto de encuentro u otra sociedad parecida?», se pregunta el joven terapeuta de profesión, que agrega que «existe poca o nula documentación de los pasos de Herrera u otras personalidades heterodoxas por las tierras de la Mesa de Ocaña, pero una persona que pertenece a una sociedad secreta o círculo parecido, lo último que quiere es que se sepa dónde está y dónde tiene lugar la reunión de dichas sociedades, y, por lo tanto, poca documentación habrá al respecto, claro está».


Las Cuevas Rituales. Desde épocas ancestrales el humano ha estado en contacto con el mundo subterráneo para guarecerse por motivos climatológicos, de defensa y religiosos. La situación y morfología de las cuevas han atraído por sus misterios, siendo el marco de historias reales, legendarias y tradiciones.


Las cuevas-santuario son la entrada al mundo subterráneo, al interior de la tierra, lugar donde los seres humanos pueden entrar en contacto con las divinidades subterráneas. En muchas culturas los dioses habían nacido y además vivían en las zonas no exploradas de las cuevas-santuario. La relación entre el mundo subterráneo sagrado, usualmente cuevas de difícil acceso, de morfología complicada y peligrosa, y las divinidades, sería una constante en el mundo antiguo.

  ¿Como llegar?
 La Cueva de la Yedra se encuentra en pleno centro del pueblo, la Calle Santiago con Calle Amargura, junto a la Iglesia, pese a que desde el exterior no se aprecie nada. Para acceder a la misma hay que contactar con el Ayuntamiento, ya que hay que salvar una pared con dos escaleras de mano, debido a que el acceso de la Cueva se realiza desde un solar sin puerta de entrada.

Ubicación de la Cueva en 1973, donde todavía estaba en pie la casa donde se sitúa el actual solar.

  Estructura
 A la Cueva se accede por un solar donde existía una antigua casa, hoy desaparecida, siendo el actual acceso no el original, el cual se encuentra tapiado según entramos a mano izquierda, quedando desvirtuada así la entrada a la Cueva, que se tuvo que hacer no desde la casa que ocupaba dicho solar, sino desde la situada enfrente del mismo, una antigua casa solariega, desde la cual ya no se puede acceder a la Cueva.

Esbozo de Plano de la Cueva, aparecida en Cuarto Milenio.

 Lo primero que nos llama la atención de la Cueva de la Yedra es su factura. Su pasillo de entrada se encuentra jalonado en sus laterales con Arcos de piedra tallada de corte neoclásico (S. XVIII), de buena realización, cosa que nunca se haría en un almacén o bodega, es como si fuera a utilizarse para el paso de personas y para dar mayor énfasis y dignidad a la propia Cueva. Las Columnas de estos arcos han sido rebajadas en sus laterales para colocar Tinajas de Vino, en una actuación posterior.

Arcos del pasillo de entrada al recinto circular de la Cueva
Arco de Acceso a la Sala de las Columnas.

 La sorpresa llega al atravesar este pasillo y encontrarnos de frente con la Sala de las Columnas. Esta Sala circular está rodeada en su perímetro por 9 columnas, mas una Central, de tosca realización, pero que nos sorprenden porque en realidad no sujetan el techo de la cueva, son un mero artificio escenográfico, usado con una función especial, desconocida a día de hoy y que nos deja aún más perplejos. Es fácil acordarse de los Tholos Griegos, cuya estructura era muy similar. El caso de la columna central es aún más desconocido, quizá asociado a la posible función litúrgica de la Cueva. Es también curioso no encontrarnos con ninguna marca de cantería o Gliptograma en todo el recinto.

Parte Izquierda de la Cueva.

Parte derecha de la Cueva.

 Todo el espacio está claramente orientado a ser un lugar de reunión, quedando descartado su uso como bodega debido a la ausencia de restos de tinajas, sujeciones en la pared para las mismas o cualquier otro tipo de objeto que lo relacione con el uso vitivinícola.

  Hipótesis sobre su función.
 Descartada como Bodega-Almacén (al menos la sala de las Columnas) muchas son las teorías o hipótesis que se pueden lanzar hacia su uso o utilización. Destacar que tras la visita de varios Arqueólogos, los mismos han destacado el desconocimiento de su función.

Arcos y columnas labradas del pasillo de entrada a la Sala principal

 Su uso como lugar de reunión de Sociedad Secreta o Logia es una de las hipótesis principales, defendida por Antonio Martín (Redescubridor de la Cueva y autor del ya mencionado en este Blog de la “Guía Mágica de la Mesa de Ocaña“), no obstante, varios miembros de la Congregación de la Nueva Restauración eran de Villarrubia, pese a que no haya a día de hoy ninguna documentación sobre ello. También se especula con la presencia por aquellos lugares (y quizá por la Cueva) de Juan de Herrera, miembro de la Sociedad secreta de Canteros de la Trasmiera Cántabra (que curiosamente trabajaron en la Catedral de Toledo) y autor de la cercana Fuente Grande de Ocaña (uno de los templos del agua por excelencia y considerado uno de los recintos sagrados más importantes de la península por autores heterodoxos), además la cercanía a Madrid hace posible del traslado rápido desde la capital hacia la Mesa de Ocaña.

 Como Sinagoga subterránea, donde los Judíos pudieran realizar sus ritos sin llamar la atención, teniendo además otro ejemplo cercano en la localidad de La Guardia, o incluso como lugar de reunión de pequeños núcleos de Protestantes, en la época de la persecución de los mismos.

 Como una especie de antiguo “Bunker” para esconderse y protegerse en caso de invasión o asedio, habiendo muchos ejemplos en la Comarca, y debido a su cercanía a la Iglesia, a la cual llegarían varios subterráneos de casas limítrofes e incluso algunos pasadizos terminarían en las afueras del pueblo, aunque esto no explique la existencia de las Columnas o que no esté conectada (que se sepa) a ninguna red de galerías subterráneas.

Detalle de una de las Columnas

 Una vez más nos encontramos ante una joya patrimonial totalmente desprotegida, estando expuesto a vándalos o cualquier otro expoliador que quiera hacer daño a la cueva, desde aquí pedir una inmediata actuación sobre la misma, ya que pese a no encontrarse en mal estado, corre peligro de derrumbe a no muy largo plazo. En este caso queda palpable una vez más el pasotismo y desprecio de las administraciones sobre el patrimonio histórico y artístico.

 

 Fuente principal:paperblog.com

2 comentarios:

  1. Se accedía desde la casa de mi abuelo, algo que yo desconocía y me descubrió Antonio Martín.

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  2. Sí, después de insertar esta entrada, mi padre también me comentó distintos detalles. Por cierto, siempre me gustó esa casa y eso que sólo he conocido la fachada.

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