El Despoblado de Villoria.





Estos lugares pueden pasar desapercibidos a nuestros ojos, y muchas veces solo con la compañía de uno de los habitantes del pueblo, es posible saber que lo que estamos pisando fue antaño un pueblo, aldea o alquería floreciente, cuyos campos circundantes eran labrados por sus habitantes.

Villoria: Montículos de piedra formados por las antiguas casas
Vista general del enclave de Villoria


¿Como llegar al Despoblado de Villoria?

En Villarrubia cogemos la Calle San Isidro y entramos en el camino en el que finaliza la misma, dejando a nuestra izquierda el Cementerio. Seguimos de frente entre 5-6 kms, tomando a la izquierda un camino señalado por letreros de Cotos de Caza, aparcando nuestro vehículo en lo alto del cerro que tenemos de frente, o en un lugar anterior donde podamos aparcar, ya que el resto del camino es impracticable para un vehículo. Subimos al pequeño cerro y allí divisamos un barranco a unos 200 metros, nos dirigimos hacia el y llegando al mismo divisamos pequeños montículos de piedras en mitad de un sembrado, que son los restos de las casas. El perímetro del despoblado es amplio y queda delimitado por el propio barranco que lo rodea, se pueden divisar aun los cimientos de algunas construcciones, incluso los caminos utilizados por los antiguos habitantes, así como el espectacular barranco que hay junto al despoblado donde aun queda una charca y donde en tiempos de lluvia se forma una cascada que veremos a la derecha del mismo, donde comienza el propio barranco.

La localización del enclave es complicada pero merece la pena el esfuerzo.




Croquis de localización del Despoblado de Villoria.(Fuente: Antonio Martín).


Villoria, Historia de un enclave invisible.

Nos encontramos ante una localización solo reconocible a ojos de iniciados. Poco, muy poco queda de este antiguo pueblo, conocido en la zona como “Casas de Moros“, denominación que nos indica que nos encontramos ante una población habitada desde muy antiguo y despoblada a la vez hace muchos siglos. Ya en 1204, un documento habla de la Encomienda de Villoria, a la que pertenecían el ejido de Alboer, San Bartolomé, Villoria, Villahandín y la Dehesa del Castillo.

Restos de las casas del pueblo

Al parecer Villoria como muchas otras alquerías y aldeas de la zona se despobló alrededor del Siglo XIV, debido a las continuas enfermedades (pestes) que asolaron la comarca en esos años, todo ello unido a las continuas escaramuzas bélicas de los habitantes de Villoria contra las vecinas Villarrubia y Santa Cruz. Pese a todo Se cree que Villoria se despobló por la falta de agua dulce y aún en el siglo XVI existían algunas casas y su iglesia, poco después llegó la despoblación total de localidad , pasando a ser con el tiempo un erial y a día de hoy terreno agrícola, donde se han acumulado las piedras que se iban sacando en las sucesivas roturaciones y que pertenecían a las casas del pueblo.

Aunque en anterior artículo ya se incluyen de forma general las "Relaciones de Felipe II" al tratar de Villarrubia, en el capítulo 25 sobre Villoria concretamente se dice por ejemplo, que en aquel tiempo (1576) aún existe como encomienda y que su comendador es don Hernán Tello de Guzmán, y como tal encomienda aparece en la tabla o lista de encomiendas de la orden de Santiago que nos transmite el tantas veces citado cronista de las tres órdenes militares, Rades de Andrada. En el capítulo 45 de las citadas relaciones, se vuelve a hablar de Villoria, que tenía antes su termino propio, pero que al presente (1576) sus tierras, que habían quedado baldías cuando se despobló, han pasado a ser heredades propias, porque fueron compradas a Su Majestad por vecinos de Villarrubia. Más adelante, en el capítulo 56, dice refiriéndose a Villoria:


Rodadero de piedras y muros pertenecientes a antiguas casas

De Villoria al parecer se consiguió salvar la Pila Bautismal (desaparecida) de su Iglesia y una de las campanas de la misma, conocida como la “Campana Bodera“, que fue a parar a la vecina Santa Cruz de la Zarza.

Villoria: Montículos de piedra formados por las antiguas casas

Como curiosidad, en los años 50 en la zona conocida como “Arrollada de San Fernando“, unas lluvias torrenciales se llevaron la vida en Villoria a un vecino y sus dos mulas ante la mirada de su hijo, tal fue la fuerza de las mismas que nunca se encontraron al vecino ni a una de las mulas.


Arroyo y charca que discurren bajo Villoria

Alrededores de Villoria.

Todo el paisaje y la orografía que rodean la zona colindante de Villoria poseen un enorme carácter y espectacularidad. Pese a que la vegetación sea escasa, solo eriales con retamas, los profundos barrancos, que rompen de manera brutal la llanura colindante y que rodean a Villoria, esconden pequeños oasis verdes formados por las arrolladas frecuentes en la zona, que provocan pequeñas y bellas cascadas que duran varios días después de las lluvias y se llenan de vida.

Cascada del Barranco de Villoria


Muy conocido es el cercano Barranco del “Pie y Miedo”, al cual podemos llegar justo al desvío anterior de Villoria, y que bien merece una visita, tomando las debidas precauciones debido a su profundidad.


Barranco del Pie y medio




Fuentes:
Guia Mágica de la Mesa de Ocaña-Antonio Martin Asperilla.
otraiberia.es

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