Los Marqueses de la Corona



Creo que todos los villarrubieros con un poco de curiosidad por la historia de nuestro pueblo nos hemos interesado al oír hablar de esta familia, aunque siempre como si fuera un cuento, una leyenda llena de misterio y anécdotas protagonizadas por Doña Paula Guazo Martínez Atienza, Marquesa viuda de la Corona. Vamos a situarnos en los orígenes de estos nombres.


Don Fernando Patiño y Carrasco, V Marques de la Corona (1845-1922), era hijo de Don Ramón Patiño y Ramírez de Arellano, primer Caballerizo del Rey Don Francisco de Asís, hijo tercero del IV Marques del Castelar y de Doña María de los Dolores Diego Ramírez de Arellano. Don Ramón era vecino de Chinchón donde se casó con Doña Clara Carrasco Carbonero de Villarrubia de Santiago (propietaria del monte que lleva su apellido, el Monte Carbonero y de la casa de campo que todos conocemos con el nombre "casa de Doña Clara", entre otras muchas propiedades); hija de D. Alvaro Carrasco Quiñones de Benavente y Doña Benita Carbonero, parientes lejanos de la familia Lara Serrano.

Como comenté en el capítulo "Una Mezquita - Iglesia de San Pedro", es posible que a través de algún antepasado, don Fernando Patiño, heredara esta iglesia respetando la capellanía con sus actos religiosos hasta principios del siglo XX.

Antepasados de Don Fernando Patiño, fueron José Patiño, Ministro italiano al servicio de Felipe V (1656-1730) hermano de Baltasar Patiño, III Marqués de Castelar, varias veces Ministro de Felipe V. Creó en 1716 el catastro que lleva su nombre, registro de patrimonios y rentas de Cataluña, para el reparo del cupo Tributario de la Corona.

El éxito fue tal, que Patiño fue nombrado Intendente General del Tribunal de Contratación de las Indias (1717). Gracias a Patiño y a sus servicios, Carlos III se pudo situar en el Trono de Nápoles.

Por otro lado Carlos III concede por primera vez el título de Marqués de la Corona a Don Francisco Carrasco de la Torre (1769).

Como podemos ver el acercamiento de esta familia hacia los borbones españoles era considerable. Así podemos ver que el título de Marqués de la Corona llega a Don Fernando a través de su madre Doña Clara Carrasco y Carbonero.
En 1876 don Fernando Patiño y Carrasco Marqués de la Corona, contrae matrimonio con Doña Concepción Juez Fernando y Bañuelos, de esta unión nace una hija, Mercedes Patiño y Juez Sarmiento.

Doña Concepción fallece el 30-08-1905, por aquel entonces Mercedes tiene la edad de 27 años, pero su salud es precaria. Don Fernando cuenta ya con 60 años de edad y dedica todos sus desvelos a los cuidados de su hija, hasta el punto de contratar a una "joven" profesora de piano para entretener a la chica, Paula Guazo Martínez Atienza, la cual permanece en la casa constantemente para estos menesteres.


El 25 de Marzo de 1912 y con 18 años de edad, Paula contrae matrimonio con el señor Marqués que contaba ya con 67 años. Al parecer a Paula no la atraía mucho la idea de esta unión, pero al final acabó cediendo a la insistencia de su padre por que se celebrara este matrimonio.
Paula Guazo Martínez Atienza procedía de una familia de 19 hermanos, bien acomodada, su padre Antonio Guazo Cayon era un industrial cántabro y su madre Doña Agustina Martínez Atienza procedía de la provincia de Palencia. Esta familia se afincó en Madrid en la barrio de Carabanchel (entonces zona residencial, habitada en su mayoría por altos cargos militares).


Después de 10 años de matrimonio Paula enviuda con 28 años muriendo Don Fernando cuando contaba con 77 años. Doña Paula se queda al cargo de Mercedes, por expreso deseo del Marqués. Ella a la muerte de su padre contaba con 44 años, pasando a ostentar el título de Marquesa de la Corona y Cusano.

La desgracia quiso que Mercedes muriese al poco tiempo en Alicante , durante la guerra civil, dejando toda su fortuna a los pobres, la beneficencia.
En la actualidad, la residencia de ancianos que existe en nuestro pueblo se edificó en unos terrenos de su propiedad y en su honor esta se llama Residencia Mercedes Patiño.
La familia de los marqueses se ha caracterizado por sus donaciones al pueblo y las familias más humildes en múltiples ocasiones.

Esquela Hemeroteca ABC (Madrid) 18/04/1922 -Referencia al panteón familiar


Imagen del Panteón 2016

Paula, ya Doña Paula Martínez Atienza señora Marquesa viuda de la Corona, que no Marquesa de la Corona, pues el título como tal queda vacante, a la muerte de Mercedes fue una mujer muy inteligente, ambiciosa, valiente y en muchas ocasiones caritativa. A pesar de su mal carácter supo sacar buen provecho al título de su marido de manera que prefirió llevar siempre el título de viuda, que volverse a casar y perder el rango de Marquesa. De esta manera se puede decir que en cualquier punto de España era conocida, en las altas esferas civiles y militares, así se codeó y presumía por ello de ser buena amiga de la Reina Victoria Eugenia y su Majestad Don Alfonso XIII y de la Duquesa de Alba, con los que coincidió en numerosos eventos. Contando en su haber con la Gran Cruz de la Beneficencia, distintivo blanco, en aquella época esta condecoración solo disfrutaban de ella la Reina y Doña Paula. Hasta sus últimos días, Doña Paula mantuvo relaciones con los príncipes de España Don Juan Carlos y Doña Sofía, los cuales la felicitaban religiosamente todos los años las Navidades.

Durante la guerra civil colaboró muy activamente con el bando de los sublevados, hasta el punto de tener que refugiarse por motivos de seguridad en un barco en un punto estratégico en el Mediterráneo. En otra ocasión lo tuvo que hacer en la Embajada Turca, adoptando un nombre falso Carmen España. Durante la contienda fue nombrada Presidenta de la Cruz Roja Española.
Terminada la guerra civil la Marquesa viuda de la Corona , adquirió tal notoriedad que cualquier deseo suyo, eran órdenes para personas tan importantes como podían ser el Presidente del Gobierno Carrero Blanco, el Jefe del Estado Mayor Diez Alegría e incluso el Caudillo Francisco Franco.

En su faceta como mecenas , lanzó al estrellato al famoso torero Julio Aparicio (padre) y a la célebre cantante Celia Gámez. Esta quiso agradecerla su inestimable ayuda públicamente, a través del programa de televisión "Reina por un Día".

Estoy seguro que Paula, la joven profesora de piano, no pensó nunca lo que la iba a cambiar su vida, gracias a su matrimonio con el Marqués. Todo se transformó en un sueño maravilloso. El lujo, el poder y el disfrute de la vida se sembró a su alrededor. Un cuento hecho realidad.

Doña Paula Guazo Martínez Atienza falleció el 25 de marzo de 1975 a los 87 años.

Fuente:Palmira



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