Juan Fernández de Rojas

1750 - 1819 (Villarrubiero por línea paterna)



La familia Fernández de Rojas cuenta con muchos años de antigüedad en nuestro pueblo, donde se cree tuvo su origen. Por ello puede admitirse que decir Fernández de Rojas es relacionar a la persona que lleve este apellido, nazca donde nazca, esté donde esté, con una condición de "villarrubierismo" fundamental.
Eso le sucedió a Juan, a quien en alguna ocasión se le ocurriría coger la barca y pasar al otro lado del Tajo, subiendo por el risco del Castellar, o por un camino más fácil, el del Pradillo, pero no tan sugestivo ni emocionante, para estrechar el pecho de sus parientes: abuelos, tíos, primos, en Villarrubia. La fantasía no choca con la realidad en este caso.


En el párrafo de la imagen siguiente, perteneciente al libro "La artesanía del hierro en la Mancha Toledana" (1996-Consolación González). En él se menciona tanto a Vicente, como a Faustino Fernández de Rojas, reflejando ganancias por los trabajos de su profesión.


Más tarde, Guillermo Fernández de Rojas fue uno más del grupo de villarrubieros que conocieron las penalidades y brutalidad de la guerra de Cuba, junto al sufrimiento de su padre Juan Fernández de Rojas Joya y su madre Florentina Felisa Granados, cuya pequeña historia se recoge en su cuaderno diario resultante de los 9 años en la isla, la cual incluiré como entrada en el próximo artículo del blog, coincidiendo con el aniversario de la pérdida de Cuba (3 de Julio de 1898).


Y en el siguiente texto, perteneciente a la hemeroteca ABC, con fecha 21/Dic/1957. En él se menciona el enlace de Varela Fernández de Rojas, siendo padrino su padre Francisco Fernández de Rojas y firmando como testigo su abuelo Mariano Fernández de Rojas y Ballesteros.



Ahora volvamos de nuevo atrás en el tiempo. 

Una rama de esta familia vivió en una casa de la calle Patá de nuestra villa, calle llana y de extraño nombre, en donde quizá se produjo la dispersión de sus miembros, uno de los cuales, Francisco, se fue a vivir hace más de dos siglos, tal vez por motivos amorosos, a Colmenar de Oreja. Allí contrajo matrimonio con una mujer llamada Plácida; allí nacieron sus dos hijos: una hija y un hijo. A éste le fue dado el nombre de Juan.



Fray Juan Fernández de Rojas ingresó en el Convento de San Felipe el Real, en la Orden de San Agustín, de la que llegó a ser prior de la comunidad de Castilla, y profesó al año siguiente. En 1772 paso a Salamanca donde, con el nombre poético de Liseno, formó parte del grupo de poetas ilustrados denominado “Escuela literaria salmantina del siglo XVIII”. Profesor de filosofía y teología, también ejerció de poeta de mérito, pero fue en su calidad de autor de atrevidos trabajos de sátira y crítica social, con los que verdaderamente obtuvo reconocimiento y distinción en los cenáculos literarios de la época.

Escribió poesía anacreóntica y bucólica, y alguna composición desvergonzada como "Pájaro en la liga". Con el pseudónimo Alejandro Moya escribió "El triunfo de las castañuelas", una sátira y parodia de los enciclopedistas y los tratados científicos y filosóficos de la Ilustración, donde aparecen personajes como Locke o Voltaire y lugares como Madrid, bajo el nombre de Crotalópolis .

Tampoco le faltaron complicaciones y disgustos, de los que supo salir sin daño. Prueba de su valía como escritor es su amistad con Jovellanos, Meléndez Valdés, Forner y otras encumbradas figuras de la vida política e intelectual de aquel momento. Sobre todas ellas destacó la que le unía a Goya.
El pintor no concedía su amistad a cualquiera. La coincidencia de su ideario humanista de vanguardia explica un afecto que se plasmó -nunca mejor dicho- en el retrato que el universalmente famoso Francisco de Goya le hizo al padre Juan Fernández de Rojas.


No se conocen los detalles del encargo de este retrato, ni tampoco la cronología exacta, por eso se fecha respondiendo a la técnica pictórica. Sí se conserva, no obstante, el testimonio de la sobrina del retratado, Carmen Arteaga Fernández de Reboto, viuda del médico de Fernando VII Marcelo Reboto, recogido en la publicación de María Rosario Barabino. La sobrina hablaba sobre la estrecha relación que unía a su tío y al pintor, forjada a raíz de las numerosas consultas artísticas que Goya le planteaba, siendo éste consciente de sus grandes conocimientos sobre Arte. La buena estima en que el artista tenía a fray Juan le llevó a realizar este retrato, a pesar de las constantes negativas del religioso; un retrato donde, en palabras de Carmen Arteaga, Goya echó "el resto de sus artísticos conocimientos, particularmente en el parecido y en el colorido".
Sugiere Margarita Moreno de las Heras que la obra perteneció al retratado y pasó por herencia a su sobrina, Carmen Arteaga Fernández de Reboto, en Madrid. Después pasó, de nuevo por herencia, a la propiedad del hermano de ésta, Santiago de Arteaga. En su testamento, y por disposición del mismo fray Juan, pasó a la Real Academia de la Historia en 1857.

Juan, a su vez, haría otro retrato, éste de palabras. En el poema publicado el 29 de junio de 1795, entre ayes y exclamaciones de dolor por la muerte de su padre, intercala calificativos como «sencillo», "Cándido y virtuoso», «bondadoso», «inocente», «dulce». Tan formidable ramillete de elogios permite hoy, más doscientos años después, hacerse una idea muy exacta del carácter de Francisco, el villarrubiero ausente de su pueblo natal.


La Vega de Valdajos



El Grupo Sindical de Colonización número 186, establecido en Villarrubia de Santiago, legalmente constituido en la fecha del 14 de octubre de 1948, tuvo como principal objetivo para su constitución, por un considerable número de modestos agricultores, la ansiedad de ver lograda una de sus mayores aspiraciones: transformar en regadío el polígono denominado "Vega de Valdajos", con una extensión de 200 Hectáreas, cuya transformación habría de cambiar totalmente el índice de producción y riqueza de sus tierras, de escasa significación en su estado y situación anteriores.

Casa de Motores

Ya constituido este Grupo Sindical se acometió con ahínco y rapidez la gestión necesaria para poner en práctica los planes concebidos y poco tiempo después, mediante la concesión de un préstamo de 2.470.000 pesetas por el Servicio de Crédito Agrícola, se hacía realidad el tan ambicionado proyecto, origen de esta Agrupación.
Constituyen este Grupo Sindical 232 socios, los cuales contribuyen con el mayor interés a que el auge de esta entidad adquiera en todo momento un índice de progreso. Baste para su demostración el hecho de haber satisfecho en un período de cinco años todos los préstamos y créditos concertados, teniendo en cuenta que el núcleo principal, casi en su totalidad, contados escasos casos de explotaciones de mayor capacidad, lo forman agricultores de la clase media de humilde condición y modestas economías.

Ascienden los préstamos amortizados a la suma de 3.703.544,90 pesetas de cuya cantidad corresponden al Crédito Agrícola el importe de 2.647.069,50 pesetas y al Banco Central la cifra de 1.056.475'40 pesetas en las cuales se incluyen los intereses devengados por los créditos contraídos.

Las aportaciones de los socios, tras esos primeros cinco años, arrojan la cifra de 3.128.899,72 pesetas cuya cantidad fue destinada al pago de las obras del proyecto, incrementadas éstas con otras complementarias de considerable importancia, inversiones de carretera y otras. Como se aprecia, esta cifra es inferior al resumen de los préstamos e intereses amortizados, en razón a invertirse algunas cantidades de los mismos en su propia cancelación.

Vista panorámica de "La Vega"

Tras la construcción de un kilómetro de carretera en "Valdecarrizoso", por cuenta de este Grupo con la colaboración de los propietarios enclavados en el paraje "El Soto" y del construido por la Hermandad Sindical en la "Ermita", también se llevaron a cabo los trabajos de construcción para la total terminación de la carretera, con las colaboraciones que antes se citan, complemento importantísimo de la inmensa obra realizada por este Grupo, cuya meritoria trascendencia no cabe negar.

La finca de “La Almanta”, también conocida con el nombre de "Puente-Biedma".



Adquirida en el año 1946 por el Instituto Nacional de Colonización, su parcelación constituye un hito imborrable para las memorias de las 62 familias labriegas de clase media en ella asentadas, en el que se inicia, frente a una situación de escasez y penuria, un panorama de progreso y esperanza.

Se halla situada en una de las zonas más atractivas y prometedoras de nuestro término, por la que cruzan el río Tajo y la Acequia de riego de los Canales de Aranjuez, del Real Patrimonio, rodeando su contorno, entre otras, la Vega y término de Colmenar de Oreja, la carretera que va desde Chinchón a Madridejos, la finca titulada "Biedma" y las Minas de "EL CASTELLAR", a una distancia de siete kilómetros de la población.

Puente sobre el Tajo en donde se halla enclavada la Finca "Puente Biedma"

Su extensión comprende 290 Hectáreas de secano y 120 de regadío, distribuidas en la forma siguiente:

Las 290 Hectáreas de secano se explotan por 40 colonos en lotes iguales, los que a su vez se distribuyen en partes iguales, la parte conocida por "El Palenque", integrada por 16 fanegas de riego de la mejor calidad.

El resto del regadío se halla parcelado y repartido entre los 22 colonos restantes, por partes iguales entre éstos.

La amortización del importe de los lotes adjudicados se realiza mediante abonos anuales, los cuales no representan dificultad alguna para sus titulares en razón a las grandes facilidades otorgadas por el Instituto de Colonización y cuya definitiva cancelación será un hecho transcurridos diez u once años.

El interés de estos colonos en favor del auge de sus explotaciones no puede ser mayor, teniendo pendiente de inmediata resolución un Proyecto de canalización para el establecimiento de una nueva red de riego en sustitución de las caceras y malecones existentes, de uso antiguo a fin de obtener el máximo rendimiento con el menor coste.

Con independencia de la única intervención del Instituto, en materia de amortizaciones, es de la plena competencia de la Agrupación de Colonos todo lo concerniente a su administración y gobierno, cuyas funciones se ejercen por un Consejo que integran cuatro colonos del grupo de riego y dos del secano, el cual componen, en el año 1959, los siguientes:

Presidente.— Aniano Escribano Aguilar
Secretario.— Francisco Navacerrada González
Tesorero.— Francisco Luengo Monzón
Vocal.— Angel Encinas López
Vocal.— Rufino Encinas Garrobo
Vocal.— Francisco Tizón Zamorano

Constituyen la producción de estas explotaciones los cultivos de cereales y viñedo en el secano, y en el regadío los de alfalfa, remolacha, judías, patatas y frutos verdes.

Una intensa e importante repoblación forestal es llevada a cabo en esta finca bajo la dirección y a cargo del Instituto de Colonización, contando con una plantación de 50.000 chopos, cuya riqueza, resarcidos los gastos invertidos, quedó a beneficio de la Agrupación, y de la que ya pasado un año se obtuvo aprovechamiento, habiéndose cortado casi 200 árboles.

Publicaciones de extensión agraria, Número 275,Volumen 1

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Real Academia Española
almanta.
De la loc. a manta.
1. f. Agr. entreliño.
2. f. Agr. Porción de tierra que se señala con dos surcos grandes para dirigir la siembra.
poner a almanta.
1. loc. verb. Agr. Poner plantas abundantes y sin orden.